• PERIODICO EL TREN

Opinión

De contratar estrellas a contratar estrellados

Por Santiago Figueroa

La liga profesional masculina de fútbol colombiano es un torneo fundado hace 72 años (1948), en el cual compiten hoy en día un total de 20 equipos en dos torneos semestrales, donde su modalidad de juego es un una liga donde juegan todos contra todos, jugando además una fecha de clásicos locales. Los primeros 8 al final de semestre se dividen en 2 cuadrangulares y los mejores de cada cuadrangular después de 6 partidos entre ellos, juegan una final de ida y vuelta. Da risa como un torneo tan complejo termina perdiendo de forma tan simple a la hora de jugar en el exterior.

Cada año, seis equipos colombianos nos representan en los torneos internacionales. Dos equipos van directo a la Copa Libertadores, otros dos al repechaje de esta misma, y dos más van directo a la Copa Sudamericana. Hoy los torneos ya están en su segunda fase, y solo hay 2 equipos compitiendo, el Deportivo Cali y el Junior de Barranquilla, ambos en los octavos de final de la Copa Sudamericana. Ya no tenemos representante en el mejor torneo internacional del continente, y tan solo tenemos dos representantes en la copa de consuelo de los equipos Sudamericanos.

Pero, ¿por qué? Si según la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Fútbol (IFFHS) Colombia tiene la quinta mejor liga del mundo, y la segunda mejor de latinoamérica. ¿Por qué nos va tan mal internacionalmente? Las respuestas son muy simples y quiero que usted mismo las piense: ¿cuándo fue la última vez que usted vio que una estrella del fútbol colombiano se haya quedado en la liga durante más de 2 años? La última que recuerdo yo fue German Cano, del Independiente Medellin, y apenas el club puso sobre él todo el peso del equipo, en vez de contratar personas en condiciones, se fue a Brasil... ¿por qué? Porque Colombia no tiene estrellas en su fútbol profesional y, cuando aparece una, tiene el camino tan solo que el club, en vez de contratar nuevas estrellas para acompañarla, prefiere venderla y sacar la mayor cantidad de dinero posible.

Que esa es otra: los equipos de la liga colombiana no contratan estrellas. En la última década las contrataciones “estelares” dejaron de existir; sin embargo, cualquier jugador que destaca en la liga se vende y se compra a uno más barato. Colombia no es un lugar de fútbol de élite y están empezando a considerar la liga un “escampadero” para cuando no tienen oportunidades en otros países de suramérica. Armani apenas tuvo oportunidad salió de Nacional para River, y eso que Nacional era considerado el mejor del país. El mejor del país no es mejor que el mejor de Argentina. El año pasado el Millonarios hizo una campaña de 50 puntos en un semestre, algo que muy pocos han logrado. ¿Qué hicieron con ese plantel? Lo vendieron al que más alto quiso comprar, compraron unos jugadores que no están dando la talla, y contrataron a Alberto Gamero como técnico a ver si no quedan en media tabla.

Los equipos empezaron a guiarse por el dinero, toda compra o venta que huela a ganancia se hace, sin importar que en este país se dejó de ver fútbol de calidad, muchos lo llaman una subasta, apenas algo tenga el valor necesario se va vendido al mejor postor.

En el fútbol colombiano los equipos no compran estrellas, compran jugadores que se estrellan borrachos en camionetas de 200 millones a las afueras de las ciudades. Y por eso es que ahora nos tenemos que conformar con ver al Junior y al Deportivo Cali en la sudamericana, del resto de equipos no vimos huella ni rastro.




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