En el lugar del otro
Ejercicio de creación conjunta realizado en el marco del Proyecto Paz

El Manifestante 1
Nos manifestamos porque no es justo que un gobierno corrupto nos ponga impuestos en nuestra canasta familiar, como en los huevos, servicios públicos, servicios funerarios, etc. Salimos a manifestar para hacernos escuchar, para hacer valer nuestros derechos, el derecho a protestar pacíficamente. No es justo que las personas que no salen a manifestar nos llamen “vándalos” porque no todos somos así, no todos aprovechamos la situación para salir a dañar cosas. Tampoco es justo que los policías atenten contra las vidas, vidas de manifestantes que no están haciendo ningún tipo de daño.

Familia Manifestante 1

salimos a manifestarnos por la educación de nuestros hijos, por el empleo. No tenemos trabajo… ¿cómo vamos a sacar a nuestros hijos adelante? Y por la salud. Nuestros hijos tienen miedo de que salgamos y no volvamos, pero es mejor morir luchando por ellos, por todos, que morir escapando.

Los Medios 1

La situación es caótica; la policía no tiene control sobre la marcha que comenzó de manera pacífica, pero ahora se ha convertido en un verdadero infierno. El escuadrón antimotines ha llegado como refuerzo para tratar de recuperar el orden. Se siente el miedo por el caos generado, los gases lacrimógenos empiezan a afectar a las personas y han tenido que aumentar el pie de fuerza y usar las armas para protegerse de los vándalos. Los actos vandálicos se notan ahora por donde han pasado los manifestantes, los vidrios de las ventanas están destrozados en el suelo, las paredes han sido vandalizadas, pintando mensajes de revolución. Nosotros, los medios, informamos desde el lugar de los hechos. Nos agreden de palabra los manifestantes, pero nuestra vocación y servicio es mantener a la comunidad al tanto de lo que sucede. 

Retrato familiar

Esposa del Policía 1

El dolor, el dolor que se siente cuando es culpa tuya la muerte de alguien, aun así sea en circunstancias accidentales, es una pena que no es fácil de afrontar, una tristeza y un remordimiento que carcomen el alma. Mi esposo, un patrullero honesto con valores, fue culpable de arrebatarle la vida a un joven. Él siente la pena y la culpa, confundió a ese joven correcto con un vándalo que está saqueando una tienda de bicicleta, él siente mucho la muerte y, desde su celda, quiere pedir perdón, perdón a la familia de la víctima, perdón a las fuerzas policiales y estatales, y perdón a Colombia. 

Medios 2

Con la tarea de informar se debería tomar una posición imparcial, que no beneficie ni afecte más de lo necesario a los implicados de una situación. Pero ha llegado el punto en el que la verdad ya no es lo que se quiere saber y la realidad detrás de un suceso no será escuchada; más que por desinterés, por estar en desacuerdo. Y es que ahora las personas se permiten evadir la realidad con base a sus preferencias. Como un ente tradicional que depende de quienes estén dispuestos a conocer sus datos, no queda más que hacer lo que agrade. 

Aun sabiendo que el problema de delincuencia venía desde mucho antes en el país, decir que la responsabilidad de este hecho recae en los migrantes aviva la idea de que los connacionales pertenecen a una mejor sociedad.

Artista

Las manifestaciones comenzaron, el ruido de la multitud y las vibración de los protestantes los sentí en el fondo del corazón. Decidí salir con mis pinceles llenos de pintura y  mi camisa manchada. 

Comenzamos marchando pacíficamente y, desde lejos, vi una pared blanca y sola que con un profundo silencio me gritaba que la llenaran de hermosos colores.  ¡AMARILLO, AZUL Y ROJO! Representando mi patria querida, alzando la voz para acabar con las injusticias. Las manifestaciones fueron el detonante que generó en los jóvenes la explosión creativa, yo lo llamo así, pero muchos lo llaman vandalismo. 

Cayó la noche y parecía paradójico que los manifestantes no tuvieran miedo de salir a las calles por la inseguridad,  sino temor a la represión del ESMAD. 

Al día siguiente, me levanté con más ganas de luchar. Pasé al lado de la pared que ayer había pintado con tanto esfuerzo y dedicación. Para mi sorpresa, estaba empapada de pintura gris. Así como callan los colores, nos quieren callar la boca. ¡NO NOS CENSUREN MÁS, QUEREMOS JUSTICIA!
 

Esposa del Policía 2

Aún recuerdo cuando nos conocimos. Éramos un par de niños. Me enamoré casi de inmediato, aunque, claro, él cree que todo empezó en una mera amistad. No puedo evitar pensar en todo lo que lo trajo hoy hasta acá. Fue, tal vez, esa necesidad de cuidar y proteger a las personas a su alrededor lo que le permitió tomar ese puesto, aunque en realidad su sueño fuera ser escritor. O quizá simplemente terminó acá por la inminente llegada de nuestra primera hija y la necesidad de hallar un sustento en el que no necesitara demasiada preparación académica, algo un poco más rápido y benefactor. En ese momento parecía ser una luz de ayuda que lo aceptaran, pero ahora… no creo estar tan segura de eso. Creo, más bien, que esa luz nos acabó por segar. Ver a la persona que amo hacer algo que va en contra de sus deseos e ideologías me parte el alma. Por otro lado, está el terror constante de perderlo para siempre entre bombas molotov y turbas salvajes. Apoyamos a aquellos que salen a luchar por el pueblo, pero no sentimos apoyo por parte de ellos y, aun así, él debe salir a seguir órdenes de arriba y cumplir la sentencia de hacer lo que se le ordena.

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Familia del Manifestante 2

Nuestro hijo Pedro fue a manifestarse en la tarde noche con unos amigos de él. Nosotros pensábamos que las marchas a esa hora iban a estar tranquilas debido a que era mucha gente la que estaba protestando, pero estábamos equivocados. Una banda de manifestantes violentos se infiltró en las marchas. Nosotros, muy preocupados, le dijimos a nuestro hijo que saliera corriendo de ahí, pero debido a esto uno de los policías pensó que él era una de las personas que se estaba manifestando agresivamente y le disparó con un arma traumática. Nuestro hijo murió debido a esto. Estamos de luto y oramos por el policía que le arrebató la sonrisa a nuestro querido Pedro. 

Migrante

Aquí estoy con mi familia, mi miseria y mis sueños, aquí estoy para reinventarme. Vengo con la ilusión de tener un lugar entre ustedes y solicito su solidaridad. Recuerden que hace un tiempo en mi país les ayudamos y recibimos muchos migrantes que ahora hacen parte de nosotros.

Ayúdenos. No vinimos a robar, vinimos a trabajar, queremos subsistir y estamos desesperados. Cada uno de nosotros tiene una historia, un pasado, unos talentos… esperamos poder convivir a partir de estos con ustedes y en paz.

Por favor no intenten ignorarnos. Nosotros existimos y estamos aquí. No somos parte del paisaje en las calles y los semáforos: somos seres humanos que están pidiendo ayuda a otros humanos.